La campaña de vacunación contra el virus de la Influenza A (H1N1) ha tenido una excelente respuesta por parte de la población michoacana, especialmente durante la I Semana Nacional de Vacunación, en la que se intensificaron las acciones de inmunización con brigadas y puestos de vacunación en lugares concurridos y además se abrió la vacunación contra esta enfermedad a toda la población.
Desde que inició la vacunación contra este nuevo virus, a finales del pasado mes de diciembre, hasta la fecha, casi 260,000 michoacanos han recibido el biológico. De ellos, 123,973 han sido vacunados en unidades de la Secretaría de Salud de Michoacán. La intensificación de la campaña de vacunación a partir de la I Semana Nacional de Salud se ha visto reflejada en el hecho de que el 44% de los biológicos distribuidos por la SSM se han aplicado después del 27 de febrero.
Esta vacuna sigue estando especialmente recomendada para las personas que tienen algún factor de riesgo para desarrollar complicaciones serias. Entre ellas se incluyen los pacientes con enfermedades crónicas y respiratorias como diabetes Mellitus, enfermedad pulmonar obstructiva crónica o asma; los que presentan obesidad mórbida y las mujeres embarazadas. También se recomienda para los niños de entre 6 y 24 meses de edad, y para los cuidadores de menores de seis meses, como los empleados de guarderías.
En el caso de los niños pequeños, se deben aplicar dos dosis, la segunda al mes de la primera. Por ello, se recuerda a los padres de familia y cuidadores de estos menores que acudan a la unidad de salud que les corresponda por esta segunda dosis una vez que hayan pasado 4 semanas de la aplicación de la primera para lograr la máxima protección.
La vacunación contra este virus continuará durante las próximas semanas, por lo que las personas que aún no hayan sido inmunizadas pueden acudir a los centros de salud de la Secretaría de Salud, donde se les aplicará de forma gratuita.
Baja circulación del virus
La circulación del virus de Influenza A (H1N1) ha permanecido en niveles bajos durante los primeros meses de este año, en los que se han registrado únicamente 47 casos nuevos en todo el estado. Según el último reporte emitido por la Sala de Situación de la Secretaría de Salud, son 2,944 los casos acumulados desde el inicio de la epidemia, en abril del año pasado. El número de defunciones por esta enfermedad en Michoacán es de 32 personas, desde que comenzó la epidemia.
Sin embargo, conviene no bajar la guardia y acudir a recibir atención médica ante la presentación de los síntomas característicos de esta enfermedad: fiebre superior a 38.5 grados, de inicio súbito y persistente; tos, dolor de cabeza intenso, dolor de garganta, escurrimiento nasal y malestar general. El médico indicará el tratamiento a seguir en cada caso.
La mayor parte de las personas que se infectan con el virus de la influenza experimentan síntomas leves, similares a los de la influenza estacional, y se recuperan en el lapso de unos 7 a 10 días. Durante este tiempo es necesario permanecer en el domicilio y extremar las medidas preventivas como uso de cubrebocas, lavado frecuente de manos y no compartir utensilios, con el fin de evitar propagar el virus a otros familiares o personas cercanas.
Es importante vigilar la evolución de las personas enfermas, especialmente si tienen factores de riesgo para desarrollar complicaciones. En caso de agravamiento del estado de salud, o de la aparición de algunos signos de alarma como dificultad para respirar, dolor de pecho, flemas con sangre y confusión o somnolencia, es necesario acudir a un hospital para recibir tratamiento inmediato. En el caso de los niños pequeños, que no pueden expresar lo que les ocurre, hay que vigilar la persistencia de la fiebre alta por más de tres días y la aparición de respiración rápida, rechazo a los alimentos, irritabilidad y/o convulsiones y decaimiento. Ante estos síntomas, también es importante llevar al menor a una unidad hospitalaria.
Además de la vacunación, se deben seguir observando las medidas de higiene y protección que reducen la transmisión del virus. Es preciso mantener el lavado de manos frecuente con agua y jabón, el cuidado de cubrirse la boca y nariz con un pañuelo o la parte interna del codo al estornudar o toser.
Además, es importante que los padres de familia no bajen la guardia y sigan vigilando el estado de salud de sus hijos. Ante la aparición de los síntomas característicos de esta enfermedad deben llevarlos al centro de salud más próximo y evitar que las personas enfermas acudan a la escuela o el trabajo.
